Poema de un Nobel alemán que critica a Israel resucita el nazismo

10/Abr/2012

El Observador

Poema de un Nobel alemán que critica a Israel resucita el nazismo

10-4-2012
Debate. Los versos de Günter Grass despertaron críticas y también alabanzas
En 1999 recibió el Premio Nobel de Literatura y siete años más tarde desembuchó una verdad que dejó boquiabierto a medio mundo: Günter Grass integró a los 17 años las SS, el cuerpo de elite del nazismo. «Ni un solo tiro» salió de su dedo índice, advirtió luego. Pero el rótulo de nazi cayó al instante sobre su obra. Y todavía no había publicado Lo que hay que decir, el poema que vio luz este miércoles en el diario Süddeutsche Zeitung y con el que se ganó la condena de Israel y la alabanza de grupos de ultraderecha neonazi en Alemania.
En nueve estrofas, el autor de El tambor de hojalata rompe el silencio. «Envejecido» y con su «última tinta» -tiene 84 años- realiza un alegato contra Israel, al que llama «potencia nuclear», y culpa de poner «en peligro una paz mundial ya de por sí quebradiza». El Nobel se refiere explícitamente al conflicto con Irán, al que Israel, junto a la Unión Europea, acusan de pretender construir bombas atómicas. El corolario y pretexto para publicar el poema: Alemania le vendió un submarino a Israel.
El primer ministro israelí Benjamin Natanyahu emitió un comunicado en el que destaca que «la vergonzosa comparación que hizo entre Israel e Irán, un régimen que niega el holocausto y llama a la destrucción de Israel, dice muy poco sobre Israel y mucho sobre el propio Grass». Al mismo tiempo, el gobierno israelí declaró al poeta persona «non grata» y prohibió su entrada al país.
El gobierno alemán, que sanciona la propaganda nazi, no se ha pronunciado al respecto. Pero sí lo hizo el Partido Nacionaldemócrata de Alemania, que encarna posturas neonazis y que defendió a Grass por considerar que con su poema rompe tabúes. A su vez, en la marchas de pascuas en Fráncfort, algunos jóvenes portaron estandartes con el rostro del poeta.
Un actor relevante en el tablero judío-alemán fue el encargado de marcar los matices. El ex embajador israelí en Alemania Avi Primor catalogó al poema de «ridículo», pero al mismo tiempo expresó que Grass «no es un antisemita, de ninguna manera». Por ello, Primor considera que la respuesta del gobierno israelí es «exagerada, histérica o populista».
A las voces de judíos, neonazis, ex embajadores y editorialistas de los más variados periódicos del mundo, se sumó el sábado la del poeta, que otra vez rompió el silencio. Grass aclaró en una entrevista con el diario el diario Süddeutsche Zeitung que no pretendió criticar a Israel ni al pueblo judío, sino al «actual gobierno de Netanyahu». (Basado en agencias)